TE AMO
¡¿Por qué me preguntas?!
Porque sos y serás el único que tiene el poder generar tanto cambio en mi, tantas emociones juntas, tanto cosquilleo, tantas ganas, tanta inquietud, tanta impaciencia, tanto bienestar, tanta alegría junta, tantas sonrisas, cabezasos, trompadas y carcajadas, tanto deseo, tanta calma y tanta locura.
Debe ser cansador leer siempre las mismas frases pero es inevitable, no existen mas que estas gastadas palabras para explicarte todo!
Seguramente hay tantos amores parecidos al nuestro pero me gusta encerrarme en la idea de que somos únicos, de que lo que sentimos es incomparable. Nunca pensé amar TANTO a una persona, dándole todo lo que tengo y lo que no también.
Por eso te doy mis errores y mi aciertos, te doy mi alma completa y desnuda, de doy mis días y mis noches, te doy mi corazón con ojos ciegos, te doy mi confianza entera carcomida por la espera de alguien que realmente la merezca. Te regalo toda mi cursilería para que te rías cuando lo necesites y mis lágrimas para que las seques con un abrazo, te regalo mis besos pero solo por los tuyos a cambio y tiempo de sobra para cuando necesites un descanso.
Todavía me rió sola de la vida, una día como todos los demás me dio vuelta la cabeza y me dijo " si, era él" y corriendo contra arrepentimientos, gritándole al tiempo, haciendo a un lado los malos pensamientos...llegue...y ahí estabas, con mil historias más, con algunos rasguños, con algunas caídas, pero ahí estabas, parado donde nos separamos, donde nuestros sueños se aguaron, donde dije que no al destino, donde abandone el cuento, donde derrumbe monumentos, donde rompí corazones. Palabras no encontraba para decir que estaba equivocada! pero por suerte eras vos, y siempre adelantándote a mi boca, siempre salvándome de la vergüenza (no siempre -.- ) continuamos nuestra historia.
La duda es algo inexistente en mi, te amo y es con vos que encontré el significado de aquello, al igual que el de "confianza", el de "celos" el de "necesidad" y el de "te extraño", con vos descubrí las verdaderas emociones en su mayor potencia, con vos sentí el tacto de una caricia cargada de pasión y tanto tanto amor; me dan ganas de llorar, es un poco ilógico esto del amor, pero es algo tan fuerte que el cuerpo no lo soporta, al menos el mio, me dan ganas de llorar de gritar y de reír a la vez,de abrazarte, besarte y mirarte al mismo tiempo, será que el hombre está acostumbrado a perder, a separarse de lo que más quiere, o quizás es tan increíble, tan especial y tan difícil de conseguir el amor que así como de sorpresa llegó puede esfumarse...Sea como sea, eso sos en mi, eso y muchas cosas más, si, todo sin sentido, sin cohesión, pero es la única forma que puedo plasmar tan solo ALGO de lo que tengo dentro. Infinito y único.
lunes, 22 de febrero de 2010
martes, 5 de enero de 2010

Regalame canciones que se escuchen solo entre nosotros, besos que den envidia,
unos brazos que no me permitan mover y lagrimas de alegría.
Dame todas tus palabras y todos tus silencios, regalame una sonrisa que me permita
guardarla en un recuerdo.
Dame lo que tengas, que lo demás no hace falta, dame un poco de paz, un poco de guerra
y cien frases de peliculas románticas.
Regalame una flor arrancada, un empujón en la hamaca, una mirada traviesa, un sin fin
de promesas; regalame cosquillas, manos entrelazadas, motivaciones diarias.
Compartamos historias, familia y reencuentros, compartamos simple tiempo. Regalame un beso
que me despierte, una palabra que me libere, un "te amo" que todo lo tiene.

Me condenó a extrañarlo llegando a ser una necesidad, locura agradable, infinita sensación.
Él, que encuentra belleza donde no la hay y la vuelve maravilla. El autor de mi felicidad continua.
Sin darnos cuenta, distraidos por amor nos despertó la mañana con esa extraña y desconocida sensación de compañía, de calor, embriagados de sonrisas.
Me mira, lo miro. Si, somos reales, nos acariciamos para confirmarlo.Es mio, solo mio y soy suya, solo suya. Nos dejamos manejar al antojo del tiempo. En silencio nos escuchamos, nuestras mentes que divagan entre las miles de cosas que nos decimos con una sola mirada. ¡ Que increíble es el amor !
martes, 22 de septiembre de 2009

Él la invita a su vida escondiendo debajo de la alfombra su pasado prometiendo transparencia y eternidad.
Ella tiene miedo de sus miedos y convive con su mente perturbada y perturbadora, la misma que genera ese temor que no la deja amar.
Él calla y ella grita silenciosamente. Están en sintonía pero aun no lo saben. Ella siente vergüenza de que sus sentimientos vayan más rápido que sus pensamientos. Él sigue callado.
Sus corazones vomitan palabras que sus bocas fruncen con fuerza diciéndose a si mismos "no es aun el momento" y así seguirán, hasta que un día se miren y se den cuenta de que no hacen falta palabras.
Ella tiene miedo de sus miedos y convive con su mente perturbada y perturbadora, la misma que genera ese temor que no la deja amar.
Él calla y ella grita silenciosamente. Están en sintonía pero aun no lo saben. Ella siente vergüenza de que sus sentimientos vayan más rápido que sus pensamientos. Él sigue callado.
Sus corazones vomitan palabras que sus bocas fruncen con fuerza diciéndose a si mismos "no es aun el momento" y así seguirán, hasta que un día se miren y se den cuenta de que no hacen falta palabras.
domingo, 6 de septiembre de 2009

Mis palabras sonaron seguras, sin rastros de miedo, dominantes y con un dejo de orden. Las milésimas de segundos que tardó su respuesta fue un sin fin de posibilidades en mi mente, una fugaz película con una gran variedad de finales pasó ante mi. Sus ojos fulminaron a los míos buscando mentira. Su respuesta fue una inesperada petición que hizo que repitiera mi guión.
Sus brazos se apoderaron de mi cuerpo y mi cuello se rindió ante sus labios. El espacio que nos separaba ya no existía. Nuevamente nuestros cuerpos se movían al compás de nuestras respiraciones, pero esta vez teníamos pensado llegar mas allá. Nuestras miradas se cruzaban llenas de placer y cariño, sedientos uno del otro.Las vendas que escondían nuestra piel iban desapareciendo en la marcha como por arte de magia.
La palabra "miedo" salió de mi boca y por un lapso de tiempo me invadió la vergüenza, ¡ pero que estúpida sonaba! sin embargo enseguida mi mente opto por el olvido y se centró en lo que estaba a punto de ocurrir.
Sus manos me recorrían sabiamente , sabía llevar tan bien la situación, me generaba infinita confianza, incontables sonrisas, indescriptible placer...
Fuimos uno, apartados del mundo, un anexo de la realidad, acompañados (al menos en mi caso) de un sin fin de nuevas sensaciones, sumida en una respiración acelerada interrumpida entre besos y besos. Nuestros cuerpos comenzaros a generar un calor incontrolable que generó rápidamente un sudor que nos baño a ambos sin mínima importancia.
Horas fueron las que me quedé en silencio observándolo dormir, sus ojos verdes ya no seguían a los míos, su expresión tan dulce y calma me provocaba tanta felicidad. Me era imposible no tocar su piel, mis manos recorrían su rostro tratando de guardar cada detalle en mi mente para cuando no este más a mi lado.
Sus brazos se apoderaron de mi cuerpo y mi cuello se rindió ante sus labios. El espacio que nos separaba ya no existía. Nuevamente nuestros cuerpos se movían al compás de nuestras respiraciones, pero esta vez teníamos pensado llegar mas allá. Nuestras miradas se cruzaban llenas de placer y cariño, sedientos uno del otro.Las vendas que escondían nuestra piel iban desapareciendo en la marcha como por arte de magia.
La palabra "miedo" salió de mi boca y por un lapso de tiempo me invadió la vergüenza, ¡ pero que estúpida sonaba! sin embargo enseguida mi mente opto por el olvido y se centró en lo que estaba a punto de ocurrir.
Sus manos me recorrían sabiamente , sabía llevar tan bien la situación, me generaba infinita confianza, incontables sonrisas, indescriptible placer...
Fuimos uno, apartados del mundo, un anexo de la realidad, acompañados (al menos en mi caso) de un sin fin de nuevas sensaciones, sumida en una respiración acelerada interrumpida entre besos y besos. Nuestros cuerpos comenzaros a generar un calor incontrolable que generó rápidamente un sudor que nos baño a ambos sin mínima importancia.
Horas fueron las que me quedé en silencio observándolo dormir, sus ojos verdes ya no seguían a los míos, su expresión tan dulce y calma me provocaba tanta felicidad. Me era imposible no tocar su piel, mis manos recorrían su rostro tratando de guardar cada detalle en mi mente para cuando no este más a mi lado.
sábado, 22 de agosto de 2009
Without "good bye"

Tiré los zapatos sobre el sillón y seguí hasta el baño cerrando fuertemente la puerta detrás de mi. Me congelé frente al espejo observando a aquella desalmada mujer; su maquillaje que había sido minuciosamente elegido, era ya una cascada de tonos grises que recorrían desde sus ojos hasta el final de sus mejillas.
Su peinado que había tardado horas en ser perfecto se transformó en una señal de abandono y descuido. Su rostro furioso reflejaba los restos de una terrible discusión y sus labios fruncidos un perdón ausente.
Me senté en el frío suelo y puse la cabeza entre las rodillas, quizás así dejaría de doler tanto, ¿ y el corazón dónde lo ubico? ¿entre la razón y la realidad o entre el rencor y la ausencia? ...
Escuché que encendían el televisiór y en cuestión de segundos estaba parada frente a él con los brazos cruzados demostrando el más puro de los enojos
- ¿¡ Y así, de un día para el otro me vas a dejar!? - me era imposible controlar, las palabras no pasaban por mi mente, sino que salían por un acceso directo del corazón y llegaban a la boca con un gusto amargo y doloroso- ¡Nunca te importa nadie más que vos y vos! - Mi rostro tomaba un tono rojizo
- Renata mi amor- siempre tan dulce él, más me sacaba de las casillas - Te juro que no lo decido yo, de este viaje depende mi futuro, no tengo elección, en poco tiempo estoy de vuelta.
- ¡¿Seis meses te parecen poco tiempo?!
- Logré que mi jefe me cambiara el pasaje para la semana próxima, es todo lo que tengo a mi alcance, por favor, entendeme...
- ¡ No, entendeme vos a mi ! deja, andate, andate ya, dejame sola !
No hizo más que apagar el televisor, agarrar su saco y desaparecer en silencio.
Si tuviese una fotografía mía de ese momento, ganaría un premio por mi expresión patética: mis pómulos pendidos fuego, lágrimas negras, vestido semidesabrochado y mis puños aferrando con fuerza el control remoto.
Lo único que pude hacer en ese momento fue irme a dormir.
A la mañana siguiente el teléfono sonando insistente interrumpió mis sueños. Dejé que la máquina contestadora hiciera lo que yo no.
Cuando decidí levantarme, me vestí con una remera vieja y gastada y un pantalón que hacía juego.
Fui hacia la cocina, tomé una taza, me serví café, bien negro, bien puro, bien dulce, solo como a él le gustaba y me quedé con ambas manos sobre el pocillo mirando a la nada; de repente me llené de una sensación no muy definida. Una mezcla entre decepción y soledad, entre victoria y fracaso, entre lágrimas y risas; en ese momento algo me distrajo y dirigí la mirada hacia el teléfono. La luz del aparato titilaba ininterrumpidamente llamándome.
Sabía que el mensaje sería de él, un pegajoso "perdón", algún que otro "te amo", etcétera. Dudosamente presioné el parpadeante botón:
- "Hola Ren, soy yo, te quería decir que al final viajo hoy, dentro de una hora sale el avión, creo que este tiempo nos va a mejorar a los dos y que lo más conveniente es que hablemos cuando vuelva, cuidate mucho y a pesar de todo te amo, llamame...si queres"
No lo podía creer, ¡ se había ido, realmente se había ido! sin embargo, curiosamente no estaba enojada, era puramente tristeza lo que me recorría, quería abrazarlo y pedirle miles de perdones hasta el cansancio. Lo llamé pero su celular estaba apagado, miré de reojo la hora y llegué a la conclusión que hacía más de tres horas el avión había despegado. Le dejé una serie interminable de mensajes, todos con un dejo de desesperación. Traté de autoconvencerme que era lo mejor y que si el quería ésto, lo aceptaría.
Aquella tarde fue la peor de todas las vividas. Era imposible distraer mi mente de lo ocurrido. Como última opción encendí el televisor y me dejé absorber por el sofá.
Un zapping indeciso me dominaba; me reflejaba en cada película romántica y las lágrimas me amenazaban. La mejor de las comedias no me provocaba ni una mueca con indicios de sonreír, era inútil.
Me planté en el noticiero, y me dirigí a la cocina a hacer un té, no tenia hambre pero sentía una ansiedad incontrolable que me pedía incorporar algo.
Mi vida en ese momento parecía un drama en cámara lenta; me hundía en pensamientos y en terribles suposiciones. Me despertó el estridente chillido de la pava quien me trajo nuevamente a la realidad.
Fui con la taza en la mano y me paré en frente del televisor atontada. De repente, mi mundo se torno confuso y oscuro; el suelo quedó completamente mojado, lleno de pequeños trozos de cerámica.
Es inexplicable el vacío que sentí en ese momento, nada tenia sentido ni valor, la soledad nunca fue tan cruel. Temía olvidar su último beso, su último abrazo, su último te amo...
La cabeza me daba mil vueltas y mi vista se nublaba, húmeda y llena de odio, hacia mi misma, hacia el mundo, hacia él, por haberse ido, por haberme dejado...
El teléfono comenzó a sonar intranquilo, pero mi cuerpo no respondía, me sumí en las melodías de Yann Tiersen y en viejas fotos que reflejaban buenos momentos congelados.
Los calmante ya me estaban haciendo efecto y una extraña sensación de placer recorría mi cuerpo, muy lejos, en el silencio perturbador de la pausa entre canción y canción, oí golpes desesperados en la puerta y una voz que me resultó tan familiar...
- ¡Renata, abrime!
Era mi mente, era el producto de lo mucho que lo extrañaba, de cuando lo necesitaba, de sus caricias de su voz ausente, eran los recuerdos que quedaron vivos en mi memoria...
No...era él, realmente era él!.Una alegría auténtica me colmo, una gratitud inmensa recorrió mis cuerpo sintiendo un leve cosquilleo delicioso, una sensación de regodeo y bien estar...pero mi cuerpo no respondía y mis párpados se cerraron acompañados de una gran sonrisa.
Su peinado que había tardado horas en ser perfecto se transformó en una señal de abandono y descuido. Su rostro furioso reflejaba los restos de una terrible discusión y sus labios fruncidos un perdón ausente.
Me senté en el frío suelo y puse la cabeza entre las rodillas, quizás así dejaría de doler tanto, ¿ y el corazón dónde lo ubico? ¿entre la razón y la realidad o entre el rencor y la ausencia? ...
Escuché que encendían el televisiór y en cuestión de segundos estaba parada frente a él con los brazos cruzados demostrando el más puro de los enojos
- ¿¡ Y así, de un día para el otro me vas a dejar!? - me era imposible controlar, las palabras no pasaban por mi mente, sino que salían por un acceso directo del corazón y llegaban a la boca con un gusto amargo y doloroso- ¡Nunca te importa nadie más que vos y vos! - Mi rostro tomaba un tono rojizo
- Renata mi amor- siempre tan dulce él, más me sacaba de las casillas - Te juro que no lo decido yo, de este viaje depende mi futuro, no tengo elección, en poco tiempo estoy de vuelta.
- ¡¿Seis meses te parecen poco tiempo?!
- Logré que mi jefe me cambiara el pasaje para la semana próxima, es todo lo que tengo a mi alcance, por favor, entendeme...
- ¡ No, entendeme vos a mi ! deja, andate, andate ya, dejame sola !
No hizo más que apagar el televisor, agarrar su saco y desaparecer en silencio.
Si tuviese una fotografía mía de ese momento, ganaría un premio por mi expresión patética: mis pómulos pendidos fuego, lágrimas negras, vestido semidesabrochado y mis puños aferrando con fuerza el control remoto.
Lo único que pude hacer en ese momento fue irme a dormir.
A la mañana siguiente el teléfono sonando insistente interrumpió mis sueños. Dejé que la máquina contestadora hiciera lo que yo no.
Cuando decidí levantarme, me vestí con una remera vieja y gastada y un pantalón que hacía juego.
Fui hacia la cocina, tomé una taza, me serví café, bien negro, bien puro, bien dulce, solo como a él le gustaba y me quedé con ambas manos sobre el pocillo mirando a la nada; de repente me llené de una sensación no muy definida. Una mezcla entre decepción y soledad, entre victoria y fracaso, entre lágrimas y risas; en ese momento algo me distrajo y dirigí la mirada hacia el teléfono. La luz del aparato titilaba ininterrumpidamente llamándome.
Sabía que el mensaje sería de él, un pegajoso "perdón", algún que otro "te amo", etcétera. Dudosamente presioné el parpadeante botón:
- "Hola Ren, soy yo, te quería decir que al final viajo hoy, dentro de una hora sale el avión, creo que este tiempo nos va a mejorar a los dos y que lo más conveniente es que hablemos cuando vuelva, cuidate mucho y a pesar de todo te amo, llamame...si queres"
No lo podía creer, ¡ se había ido, realmente se había ido! sin embargo, curiosamente no estaba enojada, era puramente tristeza lo que me recorría, quería abrazarlo y pedirle miles de perdones hasta el cansancio. Lo llamé pero su celular estaba apagado, miré de reojo la hora y llegué a la conclusión que hacía más de tres horas el avión había despegado. Le dejé una serie interminable de mensajes, todos con un dejo de desesperación. Traté de autoconvencerme que era lo mejor y que si el quería ésto, lo aceptaría.
Aquella tarde fue la peor de todas las vividas. Era imposible distraer mi mente de lo ocurrido. Como última opción encendí el televisor y me dejé absorber por el sofá.
Un zapping indeciso me dominaba; me reflejaba en cada película romántica y las lágrimas me amenazaban. La mejor de las comedias no me provocaba ni una mueca con indicios de sonreír, era inútil.
Me planté en el noticiero, y me dirigí a la cocina a hacer un té, no tenia hambre pero sentía una ansiedad incontrolable que me pedía incorporar algo.
Mi vida en ese momento parecía un drama en cámara lenta; me hundía en pensamientos y en terribles suposiciones. Me despertó el estridente chillido de la pava quien me trajo nuevamente a la realidad.
Fui con la taza en la mano y me paré en frente del televisor atontada. De repente, mi mundo se torno confuso y oscuro; el suelo quedó completamente mojado, lleno de pequeños trozos de cerámica.
"El avión que había salido este medio día había desaparecido misteriosamente en medio del Océano Atlántico, sin señales de vida, sin respuesta alguna, los expertos dicen que...." aquella voz fue apagándose muy lentamente, dando una sensacion de lejanía hasta que un silencio atroz inundo mis oídos. Un grito incontrolado y se desesperación surgió de lo más profundo de mi garganta.
Mis rodillas cayeron sobre lo que era hace minutos atrás una taza completa; sin embargo, el único dolor que sentía era en un costado del pecho, estaba llena de angustia y las lágrimas emergían sin control.Es inexplicable el vacío que sentí en ese momento, nada tenia sentido ni valor, la soledad nunca fue tan cruel. Temía olvidar su último beso, su último abrazo, su último te amo...
La cabeza me daba mil vueltas y mi vista se nublaba, húmeda y llena de odio, hacia mi misma, hacia el mundo, hacia él, por haberse ido, por haberme dejado...
El teléfono comenzó a sonar intranquilo, pero mi cuerpo no respondía, me sumí en las melodías de Yann Tiersen y en viejas fotos que reflejaban buenos momentos congelados.
Los calmante ya me estaban haciendo efecto y una extraña sensación de placer recorría mi cuerpo, muy lejos, en el silencio perturbador de la pausa entre canción y canción, oí golpes desesperados en la puerta y una voz que me resultó tan familiar...
- ¡Renata, abrime!
Era mi mente, era el producto de lo mucho que lo extrañaba, de cuando lo necesitaba, de sus caricias de su voz ausente, eran los recuerdos que quedaron vivos en mi memoria...
No...era él, realmente era él!.Una alegría auténtica me colmo, una gratitud inmensa recorrió mis cuerpo sintiendo un leve cosquilleo delicioso, una sensación de regodeo y bien estar...pero mi cuerpo no respondía y mis párpados se cerraron acompañados de una gran sonrisa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)